Un momento sin camas de un CTI no implica saturación del sistema, dijo intensivista

Cuando un CTI no puede recibir pacientes, el sistema da las alternativas; es lo habitual, puntualizó

14 Ene 2021  •  12:57

14 de enero de 2021
Actualizado: 12:57h

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“Es normal que una unidad de CTI se sature si llegan a la puerta cuatro ambulancias al mismo tiempo, como puede pasar habitualmente, con todo tipo de pacientes, y eso no debería ser una noticia”, dijo en Puntos de vista el médico intensivista Álvaro Giordano, coordinador del CTI del Hospital Español. “Otra cosa es que los servicios estén saturados, y eso no ha pasado”, puntualizó.

“Por suerte se está lejos de la saturación del sistema que sería cuando se llega al 85% de la ocupación”, afirmó. Apuntó que ese es el parámetro que maneja en la Sociedad Uruguaya de Medicina Intensiva. “Cuando se llega a ese punto la tarea se vuelve álgida, o difícil”, dijo. Hay que manejar la previsión para no llegar a eso, agregó.

“Cuando el virus avanza, te trae sobrecarga de trabajo, y te puede afectar el servicio; y ahí está la capacidad del sistema de salud, de forma organizada, de auxiliar a ese servicio que está en un momento complejo”, remarcó.

Giordano explicó que la unidad intensiva de un hospital es un sistema complejo que tiene distintas facetas. Además de los aspectos asistenciales “es un hotel, una farmacia, un despacho de distintos implementos médicos, una oficina de relaciones públicas”, dijo.

El Hospital Español, como centro de referencia covid-19, tuvo un trabajo importante de varios meses y aún sigue ajustándose de acuerdo a las necesidades que van surgiendo, contó. No sólo hubo cambios de estructuras, con la ampliación, sino también en la adecuación de unidades, que carecían de las características especiales para recibir casos infectocontagiosos de alta contagiosidad, agregó.

“Si bien teníamos lugares de aislamiento, carecían de extractores de aire, tampoco tenía ni tenemos recursos de ingeniería como la presión negativa que evita que salgan las partículas hacia afuera, eso sería lo ideal”, dijo Giordano. Hubo que generar espacios con buenos extractores, donde hay camas aisladas, contó el médico y agregó que se cuenta con áreas exclusivas para los pacientes con covid, con todos los equipos de protección.

Además de las camas que se adecuaron, “se amplió a un área que originalmente no era del CTI, en la que se cuenta con tres camas más, que eran del área de moderados”, repasó. A eso se sumó un área de próxima inauguración, en la que antes funcionaba un laboratorio, que está a punto de inaugurarse con diez camas más.

En cuanto a la intensidad de la tarea del personal del CTI, el médico contó que se viene teniendo un trabajo sostenido y cansador desde el inicio de la pandemia, pero que también fue un período de adaptación y aprendizaje que hizo que hoy se cuente con un personal altamente calificado y capacitado.

“Era un mundo entrar a un lugar con la claustrofobia de estar como un astronauta e intentar trabajar y con distintos grados de capacidad y adaptación”, comentó. “Da mucho orgullo ver al personal que hace muy bien su tarea; el equipo en este período se ha preparado y por eso está sosteniendo ahora, con la ola en pleno, con entre 18 y 20 pacientes”, destacó.

Álvaro Giordano

Foto: Pablo la Rosa / Adhocfotos

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