Reciclan viejas computadoras de Ceibal para convertirlas en objetos diseñados por alumnos

Proyecto PrendeTEC busca, además, la recuperación de áreas de centros educativos mediante el reciclaje de dispositivos vetustos del Plan

9 Mar 2018  •  12:12

9 de marzo de 2018
Actualizado: 12:12h

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El proyecto PrendeTEC apuesta a un aprendizaje profundo de los estudiantes mediante el diseño y la construcción de objetos hechos con componentes reciclados de dispositivos Ceibal.

PrendeTEC es un programa piloto de Plan Ceibal que nació el año pasado y que conjuga el reciclaje de equipos Ceibal en desuso con la readecuación de espacios en instituciones educativas como pueden ser patios, salones de clase o bibliotecas. En este proceso se apuesta al aprendizaje e involucramiento de alumnos y docentes en el diseño de un objeto específico, como puede ser un banco, un juego o una parada de ómnibus.

Pablo Casaretto, coordinador de proyectos del área de Formación de Plan Ceibal contó a SobreCiencia cómo se reciclan aquellas computadoras que ya no se pueden volver a utilizar, y que llegan a sumar 40 toneladas mensuales.

“El Plan Ceibal ha entregado muchísimas computadoras, pero el tema es cuando las computadoras quedan obsoletas, y ahí nos preguntamos qué hacer con ese material. Y lo que hacemos es mandarlo a reciclaje. Como una política de responsabilidad social empresarial, nosotros reciclamos. Al principio no sabíamos muy bien qué hacer porque era mucho material, se recuperan 40 toneladas mensuales de computadoras que estaban en bodegas. Acá no podemos reciclar todo, podemos reciclar únicamente el plástico. Por eso separamos el plástico de las partes electrónicas de las computadoras. Las partes electrónicas se van para otros países como EE.UU y Holanda. De ese proceso se encarga el área de planificación y disposición final de Ceibal, que trabaja con varias empresas”, detalló.

Reciclar y aprender

Una de las cosas que resaltó Casaretto es que en Plan Ceibal siempre se está apuntando a la innovación constante, y es por eso que en el 2017 comenzaron a fundir el plástico de las computadoras obsoletas y probaron hacer planchas de un metro veinte por dos cuarenta, como si fueran planchas de madera o de UCV.

“Ahí nos dimos cuenta de que se podían elaborar partes para construir cosas como mesas, sillas, bancos, etc. Lo primero que se hizo fue probar la resistencia. Se hicieron pruebas en el LATU que salieron muy bien, porque tienen una alta resistencia, incluso al fuego. La empresa TPU es una de las que trabaja con nosotros. Con ese material se hicieron incluso paradas de ómnibus, algunas están en Sayago y otras en el interior del país”, contó Casaretto.

“Cuando vimos que funcionaba bien esta iniciativa, pensamos en cómo llevarlo a la escuela. Y se nos ocurrió este programa, que se basa en la metodología del pensamiento de diseño y en resolver problemas: identificar, definir, prototipar y ejecutar. Entonces los niños identifican un espacio en su escuela que quieran recuperar y luego lo que hacemos es ver cómo vamos a recuperarlo, lo pensamos y empezamos a diseñar un objeto cualquiera que sea como un símbolo de la transformación de ese espacio”, explicó.

Durante este etapa piloto de PrendeTEC los niños de las escuelas que participaron del proyecto fueron llevados a la planta de reciclaje para que tomen conciencia de la importancia de reciclar ese material en desuso y obsoleto, que a su vez fue parte de computadoras que pasaron por sus manos. En esa oportunidad se trabajó con diez instituciones educativas y según Casaretto “han salido ideas brillantes”- “Nunca nos han dejado de sorprender los chicos”, enfatizó. El experto puso como ejemplo el de una niña de la Escuela 255 de Malvín Norte que pensó en diseñar una rampa para discapacitados.

“Es muy ilimitado, con este material concreto se pueden hacer muchísimas cosas, todo lo que se puede hacer en madera también se puede hacer con esto. Hay dos formas de tratar el plástico; una es el fundido para hacer las planchas y la otra que es el plástico picado que se mezcla con una resina, que puede aplicarse en una superficie que uno quiera trabajar y queda como si fuera cemento. Hay una plaza que está dónde termina la calle Minas, que se hizo una hilera azul, que es de plástico hecho con este material. Y se puede estacionar un auto arriba que no se desgasta” aseguró.

Debido que este plan piloto superó las expectativas de los integrantes del Plan Ceibal, es que este año se lanzará la propuesta a todas las escuelas y UTU del país dentro de un formato concurso. El mismo se llevará a cabo a través del portal Ceibal y mediante determinados desafíos los participantes podrán ser premiados con la instalación completa de los objetos que hayan pensado y diseñado para su ámbito educativo.

“El año pasado iniciamos el piloto, que superó nuestras expectativas, y este año ya vamos con todo hasta dónde podamos llegar. Esto en el camino tiene mucha intervención docente por parte de Ceibal. Tenemos al equipo de matemáticas, al equipo de disposición final y a diseñadores, además de los docentes, maestros y coordinadores de cada institución. Queremos transmitir un aprendizaje profundo”, concluyó.

Texto: Alexandra Perrone

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