Cribari: “uno disfruta en las condiciones que está”

Pedro Cribari, director de Revista Túnel, su experiencia como preso político y el fútbol

20 de mayo

20 May 2019  •  18:19

20 de mayo de 2019
Actualizado: 18:19h

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En las vísperas del 20 de mayo Pedro Cribari, director de la Revista Túnel, visitó el Deportivo Uruguay para presentarnos las novedades del proyecto y conversar sobre su historia como preso político en Punta Carretas, las vivencias con el fútbol, su Defensor y la vinculación con el periodismo.

Mientras comenzaba la entrevista, también estaba por empezar el partido entre Nacional y Defensor Sporting en el Parque Central, pero Pedro no estaría allí para ver a la violeta. “No soy tan pasional. Siempre supe apreciar el buen fútbol y yo siempre seguí el buen fútbol. Tuve la fortuna, por la edad, de ser testigo del Peñarol de los 60 y vivía a tres cuadras del Estadio Centenario. A veces me tomaba el 300, no para la cancha de Defensor, sino que me iba a la cancha de Danubio a disfrutar a Hamilton Rivero, Barreiro, Perrone, al extraordinario Danubio del 69 y 70 que era maravilloso. Seguía viendo a Defensor, pero cuando había un partido que me atraía, yo me tomaba el 300 para Maroñas y no para el Cementerio Central” nos contó Cribari. “Esa es la vida. Me ata a Defensor muchísima cosa, historia familiar, barrial, muchas caras que ya no están, de familia y de amigos. Y claro, justo se da que en 76, cuando sale campeón Defensor, en una cosa que fue maravillosa por lo que cuentan, yo estaba preso”. 

Campeones

Cribari recuerda esos años, donde se mezclaban muchos sentimientos. Había caído preso en 1975 y al año siguiente por primera vez en la historia su querido Defensor se consagraba campeón por primera vez. “Había dos categorías de presos políticos hombres. Los que eran detenidos por las Fuerzas Armadas iban al Penal de Libertad, los que eran detenidos por inteligencia policial iban a Punta Carretas que era una cárcel de presos comunes. No podía aquel régimen, para 180, 190 presos políticos, establecer un sistema muy diferenciado del de los presos comunes. Estábamos aislados, pero teníamos radio. Teníamos posibilidades de escuchar fútbol, informativos, muy controlados. Yo seguí la campaña del 76 a través de la radio. Y como había muchos ingenieros, había onda corta y también sabíamos qué pasaba en el mundo respecto a la dictadura en Uruguay. Eso fue un aporte extraordinario de un grupo muy numeroso de estudiantes y docente de Ingeniería”. 

“Entonces seguía la campaña del 76, pero no creía que pudiera ganar. Acostumbrado a que los cuadros chicos marchábamos. Nosotros teníamos la sensación de que nos cocinaban siempre. En aquellos años, yo había vivido la final de Cerro y Peñarol, el vicecampeonato de Rampla del 64, y veía que era bastante dificil quebrar la hegemonía de los grandes” cuenta Pedro Cribari, pero como relató Victor Hugo Morales aquel 25 de julio de 1976: «La historia se derrumba y se conmueve, Defensor es el campeón uruguayo de 1976» y esas palabras resonaron en la celda 276 del Penal de Punta Carretas. 

“El día que sale campeón Defensor, yo por los nervios, me quedé en la celda, no bajé al patio. Me quedé en la celda 276 que miraba a Ellauri, «vaya a ser que perdamos el campeonato y encima me tengo que comer la chanza de mis compañeros de Peñarol». Cuando se vuelve del patio de la cárcel, las puertas de las celdas están abiertas y hay unos dos o tres minutos de tiempo para entrar y después vienen los carceleros para cerrarlas. Hubo un desfile de presos que pasaron por mi celda para saludarme, esa fue la parte más emotiva que recuerdo de eso. Luego, con las primeras sombras de la noche, hubo una caravana que sé que pasó hasta la Parroquia de Punta Carretas, y yo no la veía pero sentía los bocinazos. Uno disfruta en las condiciones que está” contó Cribari. 

A diferencia del campeonato violeta, también le tocó vivir de las peores con el paralelismo deportivo igualmente presente; “en el medio de la tortura, Peñarol nos goleó en el 75. Y si no me equivoco hizo como cuatro o cinco goles Fernando Morena. Era un gol atrás del otro y yo pensaba que era el mismo gol que lo estaban repitiendo y la radio a todo lo que da. Un año después tuve esa alegría”.

“Yo la seguí con cierta expectativa y esperanza, pero el 76 fue el peor año. Fue el año del asesinato de Michelini, de Gutiérrez Ruiz y esas noticias llegaban y las escuchábamos. Entonces no podía estar en clave futbolística estando preso, siendo preso político, sabiendo que cualquier día te sacaban de vuelta de donde estabas y volvías a los cuartos de tortura. En aquellas condiciones yo seguía el fútbol de taquito, de costado, no era el tema central. Nos juntábamos, escuchábamos, había mucha gente futbolera. Como teníamos radios siempre preparadas, nos juntábamos. Éramos varios hinchas de Defensor” recuerda Pedro Cribari.

Foto: Deportivo Uruguay

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