El VAR y su “efecto CSI”

Cuando la tecnología se presenta como algo infalible se corren riesgos. #PequeñaSección arrima alguna idea para recorrer otro camino

9 Jul 2019  •  19:02

9 de julio de 2019
Actualizado: 19:02h

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Para hablar de fútbol hablemos de política antes. Esto es Uruguay, ¡quetambién!

Cuando Talvi está a 3% de Sanguinetti pero el “margen de error” de la encuesta es de 5%, el Sordo González de turno dirá que hay un “empate técnico”. Esto es: no se puede asegurar la derrota del ex mandatario y por eso la ciencia tiene permitido abrir el paraguas de manera prudente. Evitemos los chistes y sigamos.

No hay ciencia si no se mide (las encuestas en este caso) y no hay medida sin error. Por tanto, toda actividad científica tiene asociado un error (¡y debe cuantificarse de manera explícita!).

Cuando esta noción de “error”, inherente a cualquier trabajo serio desaparece, la ciencia comienza a emerger como algo infalible y alejado de la actividad humana. Algo así dicen que pasó con las técnicas forenses en Estados Unidos, donde la población empezó a creer que todo asesino podía ser identificado al toque como consecuencia de la zaga de series “CSI”.

Por ejemplo, el “ojo de halcón” del tenis o la recién llegada tecnología que indica el traspaso de la pelota dentro del arco en el fútbol, no indican el margen de error. Es decir, aparece una imagen virtual construida con datos de la realidad (con sus errores asociados) y cálculos complejos, indicando que ¡la pelota entró por 1 centímetro! Y además ¡muestran una imagen virtual como prueba haciendo las veces de realidad!.

¿Y si entró por 1 centímetro según la imagen del “ojo de halcón” pero el margen de error del cálculo es más que eso? Esto mismo se preguntó una dupla de británicos (Collins y Evans) con respecto a la tecnología usada en el tenis pero no tuvieron una respuesta convincente desde la la empresa que brinda el servicio ni desde la federación mundial de tenis.

Los británicos en sus trabajos rumbearon la cosa bien clarito: una decisión no es una medida. La decisión es binaria: afuera/adentro o gol/no gol, etc. Por tanto, ¿cómo se hace para trasladar una medición (con su margen de error asociado) a una decisión lapidaria de si fue gol esa guinda? Collins y Evans proponen un camino donde no se busque mayor precisión sino mayor justicia.

Esto es, no apostar a refinar el mecanismo por el cual se intenta determinar técnicamente si Cavani estaba adelantado 2 centímetros frente a Perú, sino de ponernos de acuerdo en qué cosas queremos que sean justas para el deporte. Algunas premisas que Collins y Evans proponen con respecto a la asistencia  son:

  • No hacer peor el remedio que la enfermedad
  • No aumentar las diferencias del deporte con y sin tecnología
  • No decepcionar al público

“La falsa transparencia es la impresión de que se ve que se hace justicia cuando no se hace. En el deporte, esto suele ocurrir cuando las tecnologías se utilizan sin el reconocimiento adecuado de sus limitaciones” (Collins, Evans, 2012)

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Citas a:

Collins, Harry and Evans, Robert (2008) ‘You cannot be serious! Public understanding of technology with special reference to “Hawk-Eye”‘, Public Understanding of Science, Vol. 17, No. 3 (July), pp. 283-308

Collins, Harry and Evans, Robert (2012) Sport-decision aids and the “CSI-effect”: why cricket uses Hawk-Eye well and tennis uses it badly, Public Understanding of Science, Vol. 21, No. 8 (November), pp.904-921

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